Mujeres directivas y ejercicio: fuerza, huesos, ciclo y embarazo
Las recomendaciones de ejercicio son las mismas para mujeres y hombres. La Organización Mundial de la Salud, en sus directrices de 2020, las formula sin distinción de género: entre 150 y 300 minutos semanales de actividad moderada, o entre 75 y 150 de actividad vigorosa, y ejercicios de fortalecimiento muscular al menos dos días por semana. Sin embargo, la propia OMS constata que las mujeres son, de media, 5 puntos porcentuales menos activas que los hombres en el mundo, una brecha que no ha cambiado desde el año 2000. Para una directiva con poco tiempo, la prioridad es la fuerza: protege el músculo y, según el ensayo LIFTMOR, puede mejorar la densidad ósea incluso después de la menopausia. El ciclo menstrual, en cambio, influye mucho menos de lo que sugieren las redes: un metaanálisis de 78 estudios solo halló un efecto trivial. Y el embarazo, sin complicaciones, no es motivo para dejar de entrenar.
Su cociente cintura y estatura
Indique su perímetro de cintura, medido justo por encima del ombligo, y su estatura. La calculadora divide uno por otro y lo sitúa en las franjas del NICE.
- Índice cintura-estatura
- 0,47
- Clasificación del NICE
- Grasa abdominal dentro de lo normal
- Perímetro de cintura que no conviene superar
- 83 cm
El cociente se interpreta junto con el índice de masa corporal y no sustituye una valoración médica.
Las mismas reglas, una brecha que persiste
La OMS insiste en que sus recomendaciones son válidas sea cual sea el género, el origen cultural o la situación económica. La diferencia no está en lo que conviene hacer, sino en lo que se hace: 5 puntos porcentuales menos de mujeres activas, sin progreso en dos décadas.
Si usted forma parte de ese grupo, no es una cuestión de capacidad sino de organización. La guía sobre constancia con la agenda llena propone formas de proteger el ejercicio en una semana cargada.
La fuerza, la inversión más rentable
La OMS lo resume en una frase: el fortalecimiento muscular beneficia a todo el mundo. Dos sesiones por semana bastan para cumplir la recomendación. La guía de fuerza después de los 40 explica por qué la fuerza, más que la masa muscular, es el indicador que conviene proteger con los años.
Un programa eficaz trabaja piernas, cadera, empuje y tracción, con cargas que aumentan de forma gradual a medida que gana fuerza. La progresión, más que el ejercicio elegido, es lo que mantiene el estímulo.
Huesos: lo que muestra el ensayo LIFTMOR
En el ensayo LIFTMOR (Watson y colaboradoras, 2018), 101 mujeres posmenopáusicas con baja masa ósea hicieron durante ocho meses dos sesiones semanales de 30 minutos de fuerza intensa y ejercicios de impacto. La densidad ósea mejoró un 2,9 % en la columna lumbar, frente a una caída del 1,2 % en el grupo de control, y un 0,3 % en el cuello del fémur, frente a una caída del 1,9 %. Solo se registró un efecto adverso menor.
Dos precisiones importan. Las participantes, de unos 65 años de media, pasaron un cribado y entrenaron con supervisión muy estrecha. Si tiene osteoporosis, este tipo de trabajo debe hacerse con un profesional cualificado y con el acuerdo de su médico.
El ciclo menstrual pesa menos de lo que se dice
Abundan los programas que proponen entrenar según la fase del ciclo. Un metaanálisis de McNulty y colaboradores (2020), con 78 estudios, encontró que el rendimiento podría ser trivialmente menor al principio de la fase folicular, es decir, en los primeros días de la regla (tamaño del efecto de -0,06). Dada la pequeñez del efecto, la gran variación entre estudios y la baja calidad de muchos de ellos, los autores concluyen que no se pueden formular pautas generales y recomiendan un enfoque personalizado.
En la práctica: si ciertos días se siente peor, baje la intensidad esos días. Si no nota diferencias, no hay motivo para cambiar su programa.
Embarazo y posparto
La OMS recomienda a las mujeres embarazadas y en el posparto sin contraindicaciones al menos 150 minutos semanales de actividad aeróbica moderada, con ejercicios de fortalecimiento. Las que ya hacían ejercicio vigoroso antes del embarazo pueden continuar. El Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG) considera la actividad física en el embarazo segura y deseable cuando no hay complicaciones médicas u obstétricas.
El NHS concreta: 150 minutos de actividad moderada por semana, con dos sesiones de fortalecimiento, a una intensidad en la que todavía pueda hablar, aunque no cantar. La OMS asocia la actividad durante el embarazo con un menor riesgo de preeclampsia, hipertensión y diabetes gestacionales y depresión posparto, sin efectos adversos sobre el peso al nacer.
Hable de su programa con su obstetra o su matrona, sobre todo si hay alguna complicación. Ante cualquier síntoma inusual durante el ejercicio, como un sangrado o un mareo, deténgase y consulte.
Medir la cintura, además del peso
El NICE británico, en su guía NG246, propone el cociente entre el perímetro de la cintura y la estatura como estimación práctica de la grasa abdominal, junto con el índice de masa corporal en adultos con un IMC inferior a 35. Las franjas son:
- De 0,4 a 0,49: grasa central saludable, sin riesgo añadido.
- De 0,5 a 0,59: grasa central aumentada, con más riesgo para la salud.
- 0,6 o más: grasa central alta, con un riesgo mayor.
Para medirla, coloque la cinta a mitad de camino entre la última costilla y la parte alta de la cadera, justo por encima del ombligo, y divida la cintura entre la estatura, en las mismas unidades. El NICE señala que algunas personas de minorías étnicas tienden a acumular grasa abdominal y presentan más riesgo con un IMC más bajo. La calculadora de esta página hace la división por usted.
Una semana realista
Una directiva de 46 años que viaja dos veces al mes puede organizarse así:
- Dos sesiones de fuerza de 30 minutos, el lunes y el jueves.
- Una sesión corta de intervalos, si su salud lo permite, como en la guía de HIIT en sesiones cortas.
- Caminatas a buen paso o reuniones caminando para sumar minutos moderados.
- Un día libre después de las semanas de viaje.
Si prefiere entrenar con una coach o con un coach que conozca estas particularidades, puede crear su espacio en el club.
Preguntas
¿Conviene adaptar el entrenamiento a cada fase del ciclo menstrual?
No hay pruebas suficientes para hacerlo de forma sistemática. El metaanálisis de McNulty solo encontró un efecto trivial al inicio de la fase folicular, con estudios muy heterogéneos y a menudo de baja calidad, y sus autores concluyen que no pueden darse pautas generales. Escuche sus sensaciones y ajuste la intensidad los días en que se encuentre peor.
¿Puedo seguir levantando pesas si me quedo embarazada?
Si ya entrenaba y el embarazo no presenta complicaciones, la OMS y el ACOG consideran que puede seguir activa, y el NHS recomienda dos sesiones de fortalecimiento por semana. Las cargas, los ejercicios y la intensidad deben revisarse con su obstetra o su matrona a medida que avanza el embarazo, y conviene que su entrenador lo sepa desde el principio.
¿Qué cociente de cintura y estatura se considera saludable?
Según la guía NG246 del NICE británico, un cociente de 0,4 a 0,49 indica una grasa abdominal saludable. De 0,5 a 0,59 se asocia a más riesgo para la salud, y a partir de 0,6 el riesgo es mayor. Por ejemplo, con 166 centímetros de estatura, el umbral de 0,5 corresponde a una cintura de 83 centímetros.
¿Sirve el entrenamiento de fuerza después de la menopausia?
Sí. En el ensayo LIFTMOR, mujeres posmenopáusicas con baja masa ósea mejoraron su densidad ósea lumbar un 2,9 % en ocho meses con dos sesiones semanales de fuerza intensa e impacto, mientras que el grupo de control la perdió. El programa fue muy supervisado; si tiene osteoporosis, empiece con un profesional cualificado y el visto bueno médico.
Fuentes
- Bull et al.: World Health Organization 2020 guidelines on physical activity and sedentary behaviour (Br J Sports Med, 2020)
- Organización Mundial de la Salud: directrices sobre actividad física y comportamientos sedentarios (2020)
- Organización Mundial de la Salud: actividad física, datos y cifras
- Watson et al.: high-intensity resistance and impact training in postmenopausal women with low bone mass, the LIFTMOR trial (J Bone Miner Res, 2018)
- McNulty et al.: menstrual cycle phase and exercise performance, a systematic review and meta-analysis (Sports Med, 2020)
- American College of Obstetricians and Gynecologists: physical activity and exercise during pregnancy and the postpartum period (Committee Opinion 804)
- NHS: exercise in pregnancy
- NICE guideline NG246: identifying and assessing overweight, obesity and central adiposity
- Organización Mundial de la Salud: obesidad y sobrepeso